Cómo saber si un suplemento tiene dosis clínica
“Dosis clínica” suena a marketing, pero es un concepto muy concreto: la cantidad de un ingrediente que se usó en los estudios donde demostró funcionar. El problema es que la mayoría de los productos del mercado no llega ahí — y tú pagas igual.
Lo esencial
- Dosis clínica = la cantidad que funcionó en estudios, no la mínima legal.
- Compara la etiqueta con dosis de referencia conocidas.
- Las mezclas propietarias impiden verificar la dosis: mala señal.
- Una marca seria publica el gramaje por ingrediente sin miedo.
Memoriza las dosis de referencia
No necesitas ser científico, solo conocer unos pocos números clave: creatina 3–5 g, citrulina 6–8 g, beta-alanina 3–5 g/día, cafeína 3–6 mg/kg, EPA+DHA 1–3 g. Con esa lista en mano, puedes auditar casi cualquier etiqueta en 30 segundos.
Evidenciaes lo que muchos productos “subdosifican”: ponen un tercio o un quinto de la dosis estudiada para abaratar y aún presumir el ingrediente.
La señal de alarma: la mezcla propietaria
Si no puedes ver los gramos por ingrediente porque todo viene en una “matriz”, no hay forma de verificar la dosis clínica — y normalmente eso es justo lo que la marca quiere ocultar. La transparencia no es un detalle estético: es la prueba de que el producto puede defenderse a sí mismo.
El estándar que deberías exigir
Una marca seria publica el gramaje exacto de cada activo, en la dosis que la evidencia respalda, sin mezclas propietarias. Así están formulados los productos EPIC: para que puedas verificar, comparar y confiar. Si una etiqueta te oculta números, te está ocultando algo.
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