Etiqueta de suplementos y vitaminas

Cómo leer una etiqueta de suplemento como nutriólogo

El 80% de los suplementos del mercado te engañan — y lo hacen de forma perfectamente legal, en la propia etiqueta. Aprende a leerla como un nutriólogo y nunca más pagarás por agua de color y promesas.

Lo esencial

  • Busca gramos por ingrediente, no “mezclas propietarias”.
  • Compara la dosis con la dosis clínica de cada compuesto.
  • Cuidado con el “fairy dusting”: pizcas de ingredientes caros para presumir en la etiqueta.
  • Revisa el tamaño de porción y cuántas porciones necesitas de verdad.

1. La trampa de la “mezcla propietaria”

Cuando una etiqueta dice “Matriz energizante 5 g” y debajo lista 6 ingredientes sin gramaje individual, te están ocultando las dosis. Legalmente solo deben sumar 5 g en total — pero pueden poner 4.9 g del relleno barato y 0.1 g de lo que de verdad importa. Regla de oro: sin gramos por ingrediente, asume la dosis mínima.

Evidencia
6–8 g

de citrulina, 0.1 g/kg de creatina, 3–6 mg/kg de cafeína: memoriza las dosis clínicas clave y compara con lo que te venden.

2. Fairy dusting: el polvo de hadas

Es la práctica de añadir una cantidad mínima de un ingrediente prestigioso (ashwagandha, betaína, AAKG) solo para imprimirlo en la etiqueta y subir el precio. Si la dosis está muy por debajo de la estudiada, ese ingrediente está ahí para venderte, no para funcionar.

Una etiqueta honesta no esconde nada: te dice exactamente cuántos gramos de cada cosa estás pagando. La transparencia es la primera señal de calidad.
Vitaminas y suplementos sobre la mesa
Una etiqueta clara muestra el gramaje exacto de cada ingrediente activo.

3. Porciones y “dosis dividida”

Algunos productos esconden el costo real diciendo “30 porciones”, pero la dosis efectiva requiere 2 scoops — así que en realidad son 15. Calcula siempre el costo por dosis efectiva, no por envase.

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